El escudo del Sanjo se renueva

Cualquiera que entre en el colegio San José por la puerta principal, pisa el escudo del centro. Está estampado en el suelo desde hace muchos años y recibe generación tras generación a alumnos, padres y profesores. Pisotones ha recibido muchos. Es irremediable. Pero su estampa continúa intacta y sus representaciones mantienen todo el color y también, el significado con el que fueron estampados: el escudo de Loyola y el de la ciudad de Valladolid.  El primero perteneciente al fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola, y el segundo, al municipio que alberga este colegio centenario. 

Pero esta imagen ha sufrido transformaciones. Ha evolucionado a la vez que lo ha hecho la estética de los tiempos. Desde 1881, cuando se levató el colegio San José, hasta 2011, este símbolo ha cambiado. Por ejemplo, sus tonalidades se han hecho más intensas y  las líneas se han curvado. Además, los lobos, que en heráldica representa al guerrero esforzado que no da cuartel a sus enemigos y siempre está listo para la acción, junto a la cadena y el caldero del primer cuartel, representación del escudo de Loyola, también han sufrido modificaciones. Incluso, son figuras que se han "infantilizado“. El segundo cuartel, el que representa a la ciudad de Valladolid, ha mantenido las llamas y los castillos sin apenas modificiones. Pero todo él se ha convertido en una imagen renovada diferente a su escudo primigenio. 

Esto vuelve a cambiar. Y a la vista de todas las transformaciones, el colegio ha optado por recobrar la primera imagen, la de líneas rectas y tonalidades suaves. Esa que ha conseguido librarse de los visitantes, de sus pisadas y del paso del tiempo también. Y aprovechando la construcción del nuevo pabellón, la dirección ha encargado la fabricación de un escudo en aluminio para colocarlo en la fachada de este edificio del siglo XXI. El Colegio San José recobra el escudo inicial y lo colocará en lo alto, libre de pisadas, para que mantenga intacta su estética y su significado.